Pfarreiblatt der Bistumskantone
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Ausgabe Nr. 10

«¡Un nuevo mundo se abrió para mí!»

Un cura suizo vivió 38 años en Bolivia

El Padre Jorge Töppel, párroco en Ermatingen, nació en 1943 en Zurich. Ya desde joven sentía el llamado de la Misión. El entonces cura de Zurich se trasladó a Bolivia. En 1976 comenzó su sacerdotado en Los Reyes, Bolivia.

Después de vivir 38 años en Bolivia, regresó a Suiza para volver a ser sacerdote ahora en las cercanías del lago de Constanza. En una conversación, nos cuenta él acerca de sus experiencias en Bolivia.

Padre Töppel, usted se decidió a emigrar desde muy joven. ¿Qué fue lo que lo llevó a tomar dicha decisión?

Llevar la Misión a otros lugares. Ir desde Zürich hasta un lugar tan diferente como Bolivia. Pero principalmente la misión y llevar el mensaje de Dios. En Santa Cruz fundó usted el proyecto para niños de la calle «Callecruz».

¿Cuáles fueron sus experiencias ahí?

Fueron experiencias positivas, y el proyecto aún existe. Todo surgió cuando un día dejé que me limpiaran los zapatos unos niños de la calle, comencé a platicar con el chico que me limpiaba los zapatos. De ahí conocí a un grupo de niños y niñas de la calle. Y un nuevo mundo se abrió para mi. Lo que más trabajo costaba era ganarse su confianza; y para ello tuve que vivir un tiempo en la calle con ellos. Con el tiempo me fueron tomando confianza, me contaban sus cosas, sus vidas, su pasado. Ellos demuestran la confianza con el contacto físico, son niños que aman la libertad, no pueden ser encerrados. Después de un tiempo fundamos una casa-hogar llamada «Mi casa» con el dinero que logré reunir después de ir a Suiza en el año 1991. Teníamos sacos de aserrín para que los chicos sacaran su agresividad, comenzamos a hacer talleres para pintar camisetas y talleres de cerámica y artesanías. Los trabajos se vendían para mantener la casa y otra parte se ponía en una cuenta a nombre de los niños.

¿Cómo funciona «Calle Cruz» hoy en día?

Después de que el Estado confiscara la primera casa, conseguimos una casa en las afueras del pueblo (a 4 km). La llamaron «República de los niños de la Calle» y funciona como un estado independiente, con leyes y reglas. Todo es manejado ahora por los niños, tienen un presidente y los demás son ciudadanos. Continúan haciendo artesanías y el funcionamiento es básicamente el mismo.

Usted fue en Bolivia no sólo un trabajador social, sino también un sacerdote. Cuando usted llegó en 1965 a Bolivia, estaba la iglesia católica en medio del Segundo Concilio Vaticano. ¿Se podía ver prueba de ello?

El resultado de este concilio no se sintió hasta el año 1967.Se empezó a tomar más en cuenta a los pobres. Se cambió la idea de la evangelización a los pobres, nosotros no evangelizamos a los pobres, ellos nos evangelizan a nosotros.

¿Qué tanto ha cambiado la Iglesia en Latinoamérica en los últimos 40 años?

Se volvió una iglesia más dinámica e inclusiva, una iglesia joven.

¿Qué podríamos aprender en Europa de la «Iglesia del Sur»?

Más de la Iglesia de Dios. Que nosotros no somos el Mesías, que hay alguien más que sabe más(Dios). En Suiza ya no hay más dinámica en la iglesia. Podríamos aprender a estar más cerca de Dios.

Usted vivió casi 40 años en Latinoamérica.¿Podría hablarse de un «regreso a Suiza» o de una segunda migración?

Definitivamente una nueva migración. No me es fácil vivir en Suiza.

¿Qué mensaje le gustaría decir a los latinoamericanos que viven en Suiza?

Que tengan fe en Dios, que nunca se den por vencidos y que luchen por sus derechos.

Fabiola Santi-López Bocanegra ------------------------------------------------------------------

«Eine neue Welt tat sich für mich auf!»

Pater Jorge Töppel, Pfarrer in Ermatingen, kam 1943 in Zürich zur Welt. Schon in jungen Jahren verspürte er den Ruf zur Mission. Der damalige Priester aus Zürich liess Pfarrer Töppel später nach Bolivien nachkommen. 1976 empfing dieser seine Priesterweihe in Reyes, Bolivien. 38 Jahre lebte er in Bolivien, dann kam er in die Schweiz zurück und wurde Seelsorger am Bodensee. Im Gespräch berichtet er über seine Erfahrungen mit dem Strassenkinderprojekt Callecruz. Das Strassenkinderprojekt Callecruz ist ein Werk von Pater Töppel, der zur Ordensgemeinschaft der Redemptoristen gehört. Dieses Projekt entstand aus der damals schwierigen Situation der Strassenkinder in Bolivien. Besonders geprägt hat ihn eine Begegnung mit einem Kind, das seine Schuhe putzte. «Ich habe mich geschämt, doch nur so konnte sich ein Gespräch entwickeln», bekennt Pater Töppel. Mit viel Mühe erwarb er sich das Vertrauen der Kinder und konnte so die Basis für eine bessere Zeit legen.

Trotz viel guten Willens wurden dem Projekt Steine in den Weg gelegt. Abgesehen von den fehlenden finanziellen Mitteln machte auch die bolivianische Regierung das Vorankommen schwer. «Ich selbst wurde nie von der Polizei geschlagen, die Mitarbeiter von Callecruz aber sehr wohl, mehrmals sogar!», erzählte Pater Töppel besorgt. Obwohl der Redemptorist mehrfach unschuldig im Gefängnis sitzen musste, liess er sich vom Vorhaben nicht abbringen. Schliesslich konnte er ein Haus mit einer Anlage mieten. Der Alltag wurde auf die Bedürfnisse der Strassenkinder abgestimmt. «Die Kinder hatten ja einen Grund, dass sie von zu Hause abgehauen sind», erklärt der Pater. So wurden keine Bedingungen an die Kinder gestellt: Sie waren frei und durften kommen und gehen, wann sie wollten. Heute hat sich die Anlage zu einem «eigenen Staat» der Strassenkinder entwickelt. Beim Interviewbesuch zeigt uns Pater Töppel einige Bilder und künstlerische Gegenstände der Kinder.

Callecruz hat eine eigene Flagge, eine «eigene Regierung», eine «eigene Wirtschaft» und viele weitere monopole Eigenschaften. Die Kinder fangen dort ein neues Leben an und können sich so bis zum Erwachsenenalter einen Grundstein für die Zukunft legen.

Wer mehr wissen oder das Strassenkinderprojekt Callecruz unterstützen möchte, kann sich an den Verein «Freunde der Strassenkinder von Santa Cruz, Bolivien» wenden: Dr. Christoph Meister oder Karin Haller, Postfach 2155, 8033 Zürich, Konto 80-27628-6

Mike Qerkini

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Pater Töppel konnte das Vertrauen der Kinder in Callecruz gewinnen.
Los niños de Callecruz han creado su propio mundo.
Bilder: zVg
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